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En los últimos años han aumentado los bulos sobre la alimentación y sus efectos sobre la salud
¿Qué tienen en común la leche, el café, los refrescos, el azúcar, los aditivos, el huevo o el chocolate? Todos son productos de consumo básico, diarios, necesarios, y, para bien o para mal, al igual que muchos otros dependen cada vez más de lo que el consumidor conoce de ellos, el problema es que en los últimos años han aumentado los bulos sobre la alimentación y sus efectos sobre la salud.
Al final, un alimento vale lo que vale su reputación, una opinión favorable o negativa puede aumentar sus ventas o destruir su consumo, pero detrás de lo que se conoce, informa o publicita no siempre hay una información veraz o rigurosa, es aquí donde la alerta se hace necesaria y la educación nutricional es básica.
La responsable del Grupo de Biología Funcional de Bacterias Lácticas del CICAL (CSIC), Carmen Peláez, advierte de que es el «rigor» el que debe imperar en la información que se trasmite sobre el efecto que cierta alimentación puede tener sobre la salud. El aumento de información a través de los nuevos ‘mas medias’ y redes sociales ha incrementado la información, una información cada vez más demanda porque «el consumidor esta ahora muy interesado en la relación entre alimentación y salud».
«Quizá hasta no hace muchos años parecía que eran dos cosas diferentes ahora cada vez más el consumidor cree, piensa y sabe que la alimentación influye en su estado de salud», explica, al tiempo que observa que éste es el motivo por el que en los últimos años han aumentado la disponibilidad de estos contenidos.
«Hay que tener en cuenta que todo lo que llega al consumidor va a influir muchísimo en los hábitos de consumo», y según se ha observado «cada vez más afecta lo que le llega a través de fuentes no contrastadas»; esto lleva a pensar que un alimento vale más por lo que se dice de él que por lo que supone su consumo para la salud.
En los últimos años, ante el consumidor se ha abierto un abanico de posibilidades; bulos, mitos y medias verdades sobre alimentos de consumo se mezclan con estudios rigurosos, basados en la evidencia científica, ampliamente contrastados en lo referente a la seguridad del producto y sus propiedades.
«Es normal que muchas veces el consumidor piense que le van a volver loco», afirma esta experta en el desarrollo de estudios científicos, que recuerda que «hay muchos mitos y muchas creencias alrededor de muchos productos, muchos han ido creciendo, pero en algunos mitos han disminuido».
Datos de la Asociación de Internautas sobre bulos y fraudes en Internet deja visible que hasta un 97,2% de los internautas los sufren, siendo los que más se repiten los relacionados con la salud y la alimentación; mientras, un reciente estudio sociológico realizado en marzo 2013 por Myworld, confirma que ante una noticia negativa sobre alimentación el 39% de los consumidores se platean dejar de consumir los productos o dejan de consumirlos y hasta un 80% comenta la noticia con el entorno.
¿AFECTA A LA SALUD?
«Todos, incluidos los que conocemos el sector, nos asustamos un poco cuando se dice taxativamente o categóricamente que un producto produce o cura el cáncer; esto puede influir negativamente sobre un producto hasta dejar de comerlo completamente y todo sin ningún rigor científico, sin ninguna evidencia científica detrás de la información», alerta.
Por tanto, «se cambian hábitos si se recibe una noticia negativa», siendo el «efecto multiplicador del boca a boca» el más peligroso; no obstante, «también ocurre cuando la información es positiva».
Evidentemente, añade Peláez, «lo que comemos influye de un modo muy importante en la salud, e incluso de manera determinante en algunas enfermedades», sin embargo antes de desechar o sobre alimentarnos pide al consumidor «sentido crítico» ante la información trasmitida.
De sobra son conocidas las informaciones contradictorias sobre productos como el huevo, vilipendiado durante años por un erróneo conocimiento en su relación con el colesterol; el chocolate, un placer prohibido para las dietas dependiendo de dónde se lea la información; la carne roja, un alimento necesario por su alto contenido en hierro que últimamente relacionan- siempre hablando desde el abuso- con una mayor incidencia en el riesgo cardiovascular e incluso en el cáncer.
Estos solo son algunos productos, la lista es innumerable, «y, aunque todos son peligrosos, los más peligrosos son aquellos que afectan a enfermedades graves». Un ejemplo claro y extendido es aquel que destaca las propiedades del limón para matar las células cancerosas, asemejándolo con la quimioterapia.
A mayor escala ocurre con las dietas, que proliferan en blogs, redes sociales y webs «sin una sola referencia científica». El problema, añade, «es que en temas de alimentación con quien se contrasta no es con el médico, normalmente se hace con un amigo, la familia e Internet».
En este caso, «lo ideal sería tener un nutricionistas de cabecera, pero ¿quien tiene uno?», se pregunta Peláez. La solución, por tanto, pasa por «aumentar la educación en nutrición» de modo que el consumidor sepa distinguir cuál es una información con rigor y cuál puede obedecer a un interés particular.
Otra cuestión es de dónde surgen estas informaciones. En respuesta, afirma que «la mayor parte de los bulos se difunden por Internet y no tienen detrás ni ningún dato que lo sostenga, muchos de gente corriente con ganas de figurar»; otras veces están originados por «conflictos de intereses» entre empresas; mientras que los mitos y creencias obedecen sobre todo a costumbres culturales.
HERRAMIENTAS DE CONTROL
Como norma general una noticia sobre las propiedades de un alimento en un medio de comunicación puede llegar por varias vías. La primera, y la más rigurosa, es aquella que viene directamente de un estudio científico, contrastado por varios profesionales e indexado en una publicación científica reconocida internacionalmente; en segundo lugar, sin tanta verificación de expertos pero no con inferior veracidad existen estudios realizados por grupos de investigación presentados en foros y congresos, de los que se terminan haciendo eco los medios.
«Que se publique en una revista indexada tiene mucho rigor pero no despreciamos en absoluto, no solo no despreciamos sino que creemos absolutamente indispensable, hacer una divulgación también en foros o en revistas de otras investigaciones», explica.
En su opinión, es importante que haya un «compromiso serio en la trasmisión de la información por parte de todos», y que se tenga claro que una información de prestigio depende, no sólo de dónde se publica, sino también de quién la realiza (autor o autores) y cómo se realiza.
Precisamente, explica, en esto está trabajando la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria que «esta viendo cuáles son precisamente las herramientas que le van a dar validez o rigor científico». Gracias a este paso «se va a poder decir que un producto alimentario determinado ha tenido los suficientes respaldos científicos para que una empresa lo pueda etiquetar», añade.
Esta experta, que defiende el compromiso de la industria por la información veraz, entiende que «hay que comprometerse a hacer una crítica de alguna manera a que la información trasmitida se haga de una manera correcta». En este sentido, «no hay duda en la información que le llega al consumidor directamente desde la industria», puesto que existe suficientes herramientas regulatorias a nivel europeo que así lo establecen.
«El consumidor está protegido con una reglamentación que tiene sus más y sus menos y que tiene mucho por desarrollar todavía. (…) Hay una reglamentación que aún tiene fallos, que es laxa que hay que centrar mucho más, pero en fin de alguna manera hay una reglamentación que está protegiendo al consumidor», señala haciendo autocrítica.
Fuente: Europa Press. Noticias Médicas
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El síndrome del intestino irritable, la máxima expresión de los problemas digestivos
El 15% de los españoles sufre el síndrome del intestino irritable y, de ellos, el 50% tarda hasta 10 años en consultar al médico sobre este problema, según han advertido este lunes el director general de la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD), Ricardo Burón, y los médicos y expertos de la organización Miguel Bixquert Jiménez y Enrique Rey Díaz-Rubio, con motivo de la celebración del Día Nacional de la enfermedad.
Se trata de un trastorno intestinal que, aunque no presenta complicaciones graves para la salud, perjudica «seriamente» la calidad de vida de los pacientes ya que se manifiesta con dolor abdominal, diarrea, estreñimiento o gases. Unos problemas que padecen ocasionalmente una de cada tres personas.
«Este síndrome es la máxima expresión de todos los problemas digestivos y entorpece de manera muy importante a la calidad de vida de las personas», ha comentado el Dr. Rey, quien ha reconocido que los principales inconvenientes para diagnosticarlo es que se manifiesta de diferente forma en los pacientes y que no se conocen cuáles son las causas por las que se origina.
Ahora bien, este trastorno afecta a dos mujeres por cada hombre y, en los casos de dolor extremo, lo sufren cuatro mujeres por cada hombre. Asimismo, los expertos han informado de que el síndrome del intestino irritable es el responsable del 12% de las consultas en Atención Primaria y del 28% en las del especialista.
En este sentido, Bixquert ha recordado la importancia que tiene llevar a cabo una dieta sana y equilibrada, la práctica diaria de ejercicio físico y no fumar ni beber alcohol. Además, el experto ha alertado de lo «tarde» que se cena en España y ha asegurado que la mejor hora para comer son las 14.00 horas y para cenar entre las 19.30 horas y las 20.00 horas.
«Es una barbaridad lo tarde que cenamos en España porque a esas horas la comida que consumimos no la digerimos», ha alertado, para subrayar la necesidad de que se invierta entre 18 y 25 minutos en comer y cenar, con el fin de masticar «muy bien» los alimentos.
Por otra parte, ha aconsejado no hacer comidas abundantes o ricas en aceites, grasas y salsas; tomar cinco porciones diarias de hortalizas y frutas; consumir cereales integrales, legumbres, frutos secos así como probióticos y productos antioxidantes. En este aspecto, el especialista ha recomendado lavar con agua caliente las manzanas y peras para quitarles la cera que contienen en la piel.
Además, es importante comer pescado entre 3 y 5 veces a la semana; incorporar a la dieta yogures o leches fermentadas con bifidobacterias; elegir carnes magras como conejo, pollo o pavo; beber entre un 1,5 litros y dos litros de agua mineral al día; practicar ejercicio; y mantener un peso saludable.
Para concienciar sobre la necesidad de llevar a cabo esta serie de concejos, la FEAD ha puesto en marcha una jornada de sensibilización en el Mercado de San Antón de Madrid en la se han realizado dos talleres para enseñar a cocinar y a comer para cuidar el bienestar digestivo.
Fuente: Univadis. Noticias Médicas
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Bloquear la ingesta de azúcar puede reducir la progresión del cáncer en personas obesas y diabéticas
La investigación proporciona una visión de por qué las enfermedades relacionadas con el metabolismo, como la diabetes o la obesidad, están asociadas con ciertos tipos de cáncer, incluyendo de páncreas, mama, hígado y colon
Bloquear el azúcar de la dieta y su actividad en las células tumorales puede reducir el riesgo y la progresión del cáncer, según un estudio de investigadores de la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, en Nueva York, Estados Unidos. El trabajo, realizado en moscas de la fruta y publicado en la revista “Cell”, proporciona una visión de por qué las enfermedades relacionadas con el metabolismo, como la diabetes o la obesidad, están asociadas con ciertos tipos de cáncer, incluyendo de páncreas, mama, hígado y colon.
Ross Cagan, profesor de Biología del Desarrollo y Regenerativa en Mount Sinai, desarrolló un modelo de cáncer en la mosca de la fruta Drosophila que permite a los científicos evaluar las enfermedades en todo el contexto animal y fijar múltiples objetivos genéticos, en vez de sólo mirar a la conexión de un gen de una enfermedad. Este experto usó moscas de la fruta para entender los efectos de la dieta y la resistencia a la insulina en la progresión del cáncer.
Las células utilizan la glucosa para obtener energía y crecer y cuando una célula se vuelve resistente a la insulina, la glucosa se acumula en la sangre en lugar de ser absorbida por la célula, por lo que la célula está hambrienta y conduce a enfermedades metabólicas como la diabetes. Debido a este crecimiento disfuncional, los científicos han estado desconcertados sobre cómo los tumores pueden prosperar en un entorno resistente a la insulina.
«Investigaciones anteriores han establecido una fuerte correlación entre las enfermedades metabólicas y el cáncer de páncreas, mama, hígado y colon, pero no han sabido cómo los tumores crecen tan agresivamente en este entorno si no tienen la energía proporcionada por la glucosa», señaló Cagan, quien también es Decano Asociado de la Escuela de Graduados de Ciencias Biomédicas en el Monte Sinaí. «Utilizando nuestro modelo de mosca de la fruta, descubrimos cómo los tumores superan la resistencia a la insulina en el cuerpo y utilizan la disfunción metabólica en su beneficio», añade.
El Dr. Cagan y su equipo diseñaron moscas de fruta con expresiones de Ras y Src, dos oncogenes importantes, lo que provoca que desarrollen tumores de cabeza pequeños. A continuación, alimentaron a las moscas con una dieta alta en azúcar que promovió la resistencia a la insulina y encontraron que los niveles altos de azúcar dietético actúan junto con Ras y Src para elevar la sensibilidad a la insulina específicamente en las células tumorales.
El aumento gradual de la señalización de una vía importante que se llama Wingless/Wnt provocó una elevación de los receptores de insulina en las células tumorales que promovió aún más la sensibilidad a la insulina. Esta actividad en cascada llevó a estos tumores pequeños y débiles a comenzar a crecer agresivamente.
Armado con tres nuevos objetivos de drogas, para la glucosa, los oncogenes Ras/Src y Wingless/Wnt, Cagan y su equipo identificaron compuestos que pueden bloquear el proceso. Trataron a las moscas con acarbosa, un tratamiento para la diabetes; un compuesto llamado AD81, y un medicamento llamado pyrvinium. Acarbosa bloquea la conversión de azúcar en glucosa; AD81 detiene Ras / Src y la muerte celular que causan, y pyrvinium inhibe la señalización Wingless/Wnt, por lo que, en conjunto, este cóctel de fármacos reduce sustancialmente el tamaño del tumor y la progresión.
«Nuestro estudio muestra que el azúcar activa los oncogenes en el tumor, que luego promueven la sensibilidad a la insulina, lo que significa que exorbitantes niveles de glucosa en la sangre se vierten en el tumor, sin tener otro lugar adonde ir en el cuerpo resistente a la insulina», subrayó Cagan. «Hemos identificado una combinación de tres fármacos que detiene esta actividad de señalización y crecimiento del tumor, sin afectar la función normal de las células», agrega.
Fuente: Univadis. Noticias Médicas
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Altos niveles de colesterol: mucho más peligrosos para los hombres de mediana edad
Los niveles elevados de colesterol son mucho más peligrosos para los varones de mediana edad que para las mujeres de la misma edad. Este es el resultado de un estudio noruego realizado en 40 000 personas y publicado en la revista Epidemiology.
Los investigadores de la Norwegian University of Science and Technology (NTNU) utilizaron los datos del segundo Nord-Trøndelag Health Study (HUNT 2). Entre 1995 y 1997, se recogieron muestras para analizarlas de 65 000 personas del distrito de ese mismo nombre. Finalmente, en el estudio se utilizaron los datos de 23 525 mujeres y 20 725 varones, todos ellos menores de 60 años cuando se obtuvo la muestra de sangre. Durante los 12 años de seguimiento hubo 157 casos de infarto de miocardio en las mujeres y 553 en los varones. Se observaron efectos sinérgicos más negativos en los participantes varones con dislipidemia.
Con el fin de confirmar su hipótesis de que las hormonas femeninas influyen en la prevalencia de los infartos de miocardio en mujeres, los autores también analizaron los datos de los participantes (20 138 en total) que en el momento del estudio eran mayores 60 años. Como estaba previsto, no se observó evidencia alguna de efectos sinérgicos negativos en los participantes varones con un nivel de colesterol elevado.
«Nuestros hallazgos sugieren que el riesgo de infarto de miocardio es significativamente mayor en los varones de mediana edad con un perfil de colesterol desfavorable», afirma el autor principal Erik Madssen. Como consecuencia, los investigadores reclaman tratamientos más intensivos y radicales que los utilizados hasta la fecha.
Fuente: Univadis. Noticias Médicas
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Los europeos no toman suficientes vitaminas y minerales
La investigación proporciona una valiosa información sobre la ingesta de micronutrientes en Europa y la probabilidad de su insuficiencia país por país
Un grupo de investigadores del International Life Sciences Institute Europe (ILSI Europe) ha comprobado que los europeos no toman suficientes vitaminas y minerales.
Para llevar a cabo esta investigación se ha evaluado la baja ingesta de 17 micronutrientes en ocho países europeos: Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Países Bajos, Polonia, Reino Unido y España. «Comprender mejor el alcance de la adecuación de micronutrientes en toda Europa es un reto importante», han explicado los autores del trabajo, publicado en “British Journal of Nutrition”.
Y es que, los expertos consideran que, a pesar de que en la actualidad las políticas europeas de nutrición se centran básicamente en abordar los problemas de exceso en el consumo, no se sabe mucho sobre la ingesta óptima de micronutrientes en toda la región.
Por tanto, a su juicio, este trabajo proporciona, a pesar de las limitaciones de los datos, una «valiosa información» sobre la ingesta de micronutrientes en Europa y la probabilidad de su insuficiencia país por país.
En concreto, el trabajo, que compara los últimos datos de encuestas dietéticas representativas de los distintos territorios, subraya que de los 17 compuestos analizados existe una gran prevalencia de ingestas «mejorables» de varios micronutrientes, especialmente hierro, calcio, zinc, vitamina B1 (tiamina), vitamina B2 (riboflavina), vitamina B6, vitamina D y ácido fólico.
«En el caso de las vitaminas, los bajos niveles de consumo en todos los grupos de edad y sexo no son de riesgo salvo para la vitamina D. Sin embargo, para los minerales, el riesgo de una ingesta insuficiente es mayor en grupos dependiendo de la edad. Hasta donde sabemos, esta es la primera vez que se ha evaluado en varios países el consumo de micronutrientes. Por eso, proporciona una mejor visión de la insuficiencia de micronutrientes europea y se trata de un valioso recurso para la evaluación del estado de las poblaciones», han apostillado.
El caso español, según los datos de la Encuesta Nacional de Ingesta Dietética, recogida recientemente por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), dependiente del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, tiene características específicas.
Así, de todos los valores analizados se puede concluir que la media del consumo de micronutrientes supera el 80% de las ingestas dietéticas de referencia, excepto en el caso del zinc, hierro en mujeres en edad fértil, vitamina A, vitamina D y ácido fólico, en los que se podría considerar que existe una toma inadecuada.
«La dieta actual española es de tipo occidental, cada vez más apartada del patrón alimentario mediterráneo, aunque dicha separación es menor de lo que cabría esperar gracias al alto consumo de pescado de la población», señala la encuesta de la AESAN.
De hecho, los datos muestran ingestas muy bajas de verduras, hortalizas, frutas y sus derivados, consumos bajos de cereales principalmente refinados y una alta ingesta de carnes y sus derivados y de productos elaborados con alto contenido en sodio, grasa y azúcares añadidos.
Fuente: Univadis. Noticias Médicas
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La función sexual en las mujeres mejora notablemente tras la cirugía bariátrica (JAMA Surg)
Hubo mejoras significativas en todos los niveles de la hormona de interés sexual, que afecta tanto al comportamiento sexual como a la fertilidad
Las mujeres con peor calidad de la función sexual antes de la cirugía bariátrica experimentaron las mejoras más significativas al año de la operación, según concluye un nuevo informe de investigadores de la Perelman School of Medicine at the University of Pennsylvania, en Estados Unidos, y publicado en “JAMA Surgery”. Las mejoras significativas en la función sexual en general, más hormonas reproductivas y un mejor estado psicológico se mantuvieron más de dos años después de la cirugía.
«Para muchas personas, el sexo es una parte importante de la calidad de vida. Las pérdidas masivas de peso que suelen darse tras la cirugía bariátrica se asocian con mejoras significativas en la calidad de vida», resumió el autor principal del estudio, David Sarwer, profesor de Psicología en Psiquiatría y Cirugía en la Perelman School of Medicine.
Los investigadores siguieron a 106 mujeres con un índice de masa corporal (IMC) medio de 44,5 que se sometieron a cirugía bariátrica (85 bypass gástricos tenían y 21 procedimientos de banda gástrica). Después de la cirugía, las mujeres perdieron un promedio del 32,7% de su peso corporal inicial después del primer año y el 33,5%, al final del segundo año. Se observaron mejorías en la función sexual en general , así como áreas específicas de la función sexual como el deseo, la excitación, la lubricación y la satisfacción general.
Hubo mejoras significativas en todos los niveles de la hormona de interés sexual, que pueden afectar tanto al comportamiento sexual como a la fertilidad. Si bien el estudio no analizó directamente la correlación entre la pérdida de peso inducida quirúrgicamente y el estado reproductivo, sus autores sí encontraron evidencia indirecta de que puede haber un potencial impacto, en base a las mejoras en los niveles hormonales relacionados con la fertilidad.
Las mujeres notaron mejoras en todos los ámbitos de la salud y la calidad de vida relacionadas con el peso, así como mejoras en la imagen, los síntomas depresivos del cuerpo y la satisfacción de la relación.
Fuente: Univadis. Noticias Médicas
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La laparoscopia ayuda a reducir morbimortalidad
El buen hacer de los cirujanos españoles estaría detrás de unas tasas de mortalidad situadas entre el 0,2 y el 1 por ciento. No hay que olvidar que estos pacientes llegan al quirófano en muy malas condiciones.
Los efectos adversos de la cirugía de la obesidad más frecuentes en el metánalisis del BMJ fueron la anemia, en el 15 por ciento de los pacientes, y las reintervenciones, en el 8 por ciento; en dos años de seguimiento no se registraron muertes perioperatorias ni eventos cardiovasculares. Sobre la anemia, Miguel Ángel Carbajo (Centro de Excelencia para el Estudio y Tratamiento de la Obesidad y la Diabetes) recuerda que es frecuente sobre todo en mujeres jóvenes, y por ello hay que suplementar con hierro; también en ciertos pacientes puede aparecer un déficit de vitamina B12 que requiera suplementación en los primeros años. Respecto a las reintervenciones, influye mucho la técnica: «A más complejidad, mejores resultados. La banda gástrica ajustable tiene un porcentaje de reoperaciones del 60 por ciento, y eso, a mi juicio, es inadmisible».
Otro factor determinante en los resultados es el propio cirujano. Un estudio reciente en The New England concluye que una gran habilidad del cirujano explica las bajas tasas de complicaciones postoperatorias y reoperaciones. El trabajo había analizado la labor de veinte cirujanos bariátricos de Michigan.
Los expertos consultados por DM también coinciden en que la cirugía bariátrica no está al alcance de cualquiera. Carles Masdevall, anterior presidente de la SECO, alude a una evaluación de la sociedad que considera que en España sólo hay 42 expertos en esta modalidad quirúrgica.
El buen hacer de los cirujanos españoles estaría detrás de unas tasas de mortalidad situadas entre el 0,2 y el 1 por ciento. No hay que olvidar que estos pacientes llegan al quirófano en muy malas condiciones. Carbajo alude a modo de ejemplo a una enferma con una veintena de factores de riesgo cardiovascular. Por ello es importante la optimización de los pacientes antes de operarles. También ha sido esencial el avance de las técnicas y, en especial, la consolidación de la laparoscopia, como recuerda el profesor Antonio Torres, para quien el principal reto de las sociedades científicas es ahora formar a cirujanos competentes, creando áreas de capacitación específica.
Miles de pacientes anuales en españa
-Alrededor de 5.000 intervenciones al año en España.
-La obesidad mórbida se define como un IMC a partir de 35; superobesidad, de 50-60; a partir de 60, súper-superobesidad.
-La tasa de mortalidad se sitúa entre el 0,2 y el 1 por ciento.
-Anemia (15%) y reintervenciones (8%), principales complicaciones de la cirugía bariátrica, según el metanálisis de ‘BMJ’.
-España es el tercer país (después de Estados Unidos y Brasil) en publicaciones sobre este campo.
Fuente: Diario Médico (11-11-2013)
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Un estudio confirma que la cirugía bariátrica obtiene mejores resultados que métodos no quirúrgicos frente a la «Diabesidad»
Un metanálisis en ‘BMJ’ confirma que la cirugía bariátrica obtiene mejores resultados que métodos no quirúrgicos. Además de la reducción del peso, la intervención quirúrgica mejora la diabetes, entre otras comorbilidades.
En plena epidemia mundial de obesidad -condición que la asociación de médicos estadounidenses (AMA) ya considera una enfermedad en toda regla-, todas las soluciones son pocas. Donde no llegan los cambios en el estilo de vida y los tratamientos médicos, existe el recurso de la cirugía y, a juzgar por la literatura médica, con los mejores resultados. Un metanálisis que se acaba de publicar en British Medical Journal, encabezado por Viktoria L. Glory, del Hospital Universitario de Basilea (Suiza), confirma lo que los cirujanos especializados en tratar la obesidad ya constataban con su experiencia: la superioridad de la cirugía respecto de los tratamientos no quirúrgicos en el manejo de la obesidad mórbida. El estudio engloba a otros once trabajos randomizados, realizados en centros de cuatro continentes, sobre unos 800 pacientes, en los que claramente la cirugía resultó más eficaz al inducir la reducción del peso, así como en remitir la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico.
Es el control de estos factores asociados lo que hace de la cirugía bariátrica un tratamiento no ya con presente, sino con futuro, en opinión de Antonio Torres, catedrático y jefe de Servicio de Cirugía del Hospital Clínico y director de la Unidad Multidisciplinar de la Cirugía de la Obesidad del Hospital de Madrid Montepríncipe. En ello coincide Joaquín Resa, responsable de la Unidad de Cirugía Laparoscópica de la Obesidad Mórbida en la Clínica Montpellier, de Zaragoza, quien comenta cómo además los pacientes resuelven la apnea del sueño y los trastornos articulares.Y no son los únicos:un reciente estudio en JAMASurgery, coordinado por David B. Sarwer, de la Universidad de Pensilvania, concluye que las mujeres intervenidas ven mejorar su función sexual y también el nivel de hormonas reproductivas.
Bisturí para la DM2
Volviendo a la diabetes, en el último congreso de la Sociedad de Cirugía de la Obesidad y de las Enfermedades Metabólicas (SECO), se acordó un consenso con otras sociedades científicas médicas donde se incluía a la cirugía dentro del algoritmo de tratamiento de la diabetes tipo 2 (DM2). De forma oficial, por primera vez en España al bisturí se incorporaba el arsenal terapéutico del paciente diabético.
Carles Masdevall, uno de los padres de la cirugía de la obesidad española y actual responsable de la Unidad de Cirugía Bariátrica en la Clínica Diagonal, de Barcelona, recuerda que cuando empezaron a comprobar los beneficios de la cirugía en la diabetes de los pacientes obesos los achacaron a la reducción del peso. «Sin embargo, al controlar ciertos marcadores endocrinos, vimos que algunos pacientes salían del quirófano con la diabetes en remisión: no era sólo por la pérdida de peso».
Los trabajos básicos sobre la fisiopatología diabética en modelos animales desvelaron que la clave estaba en la actuación sobre las hormonas incretinas, que a su vez estimulan a las células beta pancreáticas, productoras de insulina. Miguel Ángel Carbajo, director del Centro de Excelencia para el Estudio y Tratamiento de la Obesidad y la Diabetes, en Valladolid, y pionero en la laparoscopia bariátrica en España, apunta que esta acción sólo se consigue con determinadas técnicas, aquéllas que excluyen ciertas partes del intestino del paso del bolo alimenticio.»Para resolver la DM2, hay que recurrir a un procedimiento mixto, como las derivaciones gástricas o las biliopancreáticas».
Con el bypass gástrico se obtiene una tasa superior al 80 por ciento de remisión de la diabetes, abunda Masdevall, mientras que con una técnica malabsortiva pura se alcanzan más del 90 por ciento de remisiones. En cualquier caso, sea cual sea el método empleado, la pérdida significativa de peso de un paciente obeso inicide en una mejoría de su condición diabética a largo plazo.
El ‘quid’, en estudio
Con estos datos, ¿tiene sentido plantearse la cirugía como curación de la DM2 en pacientes cuya obesidad no es mórbida? «Este es el quid de la cuestión, lo que estamos estudiando», reconoce Masdevall. Los beneficios de la cirugía bariátrica son tan claros que incluso se han arañado algunos puntos al IMC de indicación, en el límite del 35.
«Podemos operar a pacientes por ejemplo con un IMC de 32 y comorbilidades asociadas, con buenos resultados. Pero aún no hay consenso sobre la conveniencia de aplicarla en pacientes diabéticos con sobrepeso».
Para extraer nuevas conclusiones serán necesarias series amplias de pacientes, con seguimientos más largos que los dos años del metanálisis del BMJ. A ello contribuirá la iniciativa del European Accreditation Council for Bariatric Surgery, de la Federación Internacional de Cirugía de la Obesidad, que exige desde 2010 que sus miembros envíen cada tres meses los datos de todos los pacientes intervenidos. Carbajo, cuyo centro es uno de los 62 incluidos en este selecto grupo, apunta que «así se dispone de un material muy valioso para investigar».
Una cirugía que cuenta las variaciones por centenares
Las técnicas quirúrgicas bariátricas se engloban en simples -actúan únicamente sobre el estómago (banda gástrica ajustable, gastrectomía tubular, plicatura, entre otras)- y complejas o mixtas, que modifican estómago e intestino. En estas últimas se encuentran las derivaciones gástricas y las biliopancreáticas en sus múltiples variantes. Se calcula que sólo en bypass gástrico hay descritas en la literatura un centenar de variaciones; en España es la que más se realiza. El bypass gástrico en Y de Roux se compara frente a la banda gástrica ajustable por laparoscopia en un estudio en JAMA. Los resultados inclinarían la balanza al primer tipo de intervención, no tanto por la reducción de peso -equiparable-, como por la remisión parcial de la diabetes lograda a los tres años en el 67,5 por ciento en el grupo del bypass y en el 28,6 por ciento en el de la banda gástrica.
Unos orígenes inciertos para una técnica con un futuro afianzado
La cirugía bariátrica está consolidada como parte del tratamiento de la obesidad mórbida en todo el mundo, pero los comienzos no fueron sencillos. Carles Masdevall, uno de los pioneros, recuerda que en marzo de 1977 ayudó al cirujano Sánchez Ortega en una de esas primeras y anecdóticas intervenciones en España, que tuvo lugar en el Hospital de Bellvitge (Barcelona); «tuvimos que reconvertir al paciente», reconoce. Los resultados entonces eran inciertos, y como en todas las innovaciones, al principio todo eran críticas. Así lo recuerda Miguel Ángel Carbajo, otro pionero en este campo y uno de los primeros en incorporar la laparoscopia a las intervenciones bariátricas en España. «En 1997 publicamos la primera serie de bandas gástricas ajustables en Cirugía Española con una veintena de pacientes;un año después también fuimos los primeros en publicar que había que retirarlas», rememora, en alusión a la evolución que han experimentado las técnicas quirúrgicas bariátricas hasta llegar al grado de calidad actual.
Fuente: Diario Médico (11-11-2013)
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Estudio: Pérdida sustancial de peso con la cirugía bariátrica
Un estudio publicado en JAMA muestra que, tres años después de la operación bariátrica, los pacientes con obesidad presentan una pérdida sustancial de peso. «La cirugía bariátrica significa una pérdida de peso constante y sustancial en pacientes con obesidad grave», según el contexto del estudio.
Anita Courcoulas, del Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh (EEUU) y sus colegas utilizaron los datos del Consorcio de Evaluación Longitudinal de la Cirugía Bariátrica, un estudio observacional multicéntrico realizado en 10 hospitales y seis clínicas en Estados Unidos. El estudio incluía adultos sometidos a cirugía bariátrica por primera vez entre 2006 y 2009 y seguidos hasta septiembre de 2012 antes de la cirugía en plazos de seis, 12 meses y anualmente después de la operación.
De los 2.458 participantes, 774 (33 por ciento) tenía diabetes; el 1.252 (63 por ciento), dislipemia y el 1.601 (28 por ciento), hipertensión. Tres años después de un ‘bypass’ gástrico en Y de Roux (RYGB en sus siglas en inglés) o una banda gástrica laparoscópica ajustable (LAGB, en inglés), los investigadores evaluaron el porcentaje de cambio de peso respecto al peso basal, el porcentaje de pacientes con diabetes que alcanzaron determinadas cifras sin terapia famarcológica, la dislipemia y la hipertensión.
Al principio del estudio, la mediana del índice de masa corporal (IMC) era 45,9 y el peso basal 112,7 kilos; a 1.738 participantes se les practicó un RYGB, a 610 una LAGB y a 110 otros procedimientos. Tres años después, el porcentaje de pérdida de peso era el 31,5 por ciento (41 kilos) en los pacientes de RYGB y 15,9 por ciento (20 kilos) en LAGB. La mayoría de la pérdida de peso total se produjo durante el primer año.
Los autores afirman que la variedad en el cambio de peso «indica un oportunidad potencial para mejorar la selección de pacientes y una educación previa a la operación, así como mejorar el apoyo para vivir con los constantes cambios de estilo de vida durante los años siguientes a la operación».
Tres años después de la cirugía, un 67,5 por ciento de los pacientes de RYGB presentaron una remisión parcial de la diabetes y un 28,6 por ciento tras la LAGB. La dislipemia estaba en remisión en el 61,9 por ciento de los pacientes de RYGB y el 27,1 por ciento de LAGB. Los cambios en la hiperlipemia son similares. La hipertensión remitió en el 38,2 por ciento de pacientes de RYGB y el 17,4 de LAGB.
Fuente: Diario Médico
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Los hábitos de alimentación en familia reducen la ingesta de calorías
De acuerdo con un equipo de investigación estadounidense y holandés, los factores sociales desempeñan un papel esencial en la lucha contra el aumento de la obesidad: en concreto, lo hábitos de alimentación en familia. En un estudio publicado en la revista Obesity, una cena en familia reduce la ingesta de calorías.
Los científicos de la Cornell’s Dyson School of Applied Economics and Management (Itaca) y la Universidad de Wageningen, estudiaron la forma de comer de 190 padres y 148 niños. Descubrieron que aquellas familias que cenaban juntos diariamente y conversaban sin la televisión pesaban menos y tenían un IMC menor.
Según los investigadores, un contacto social estrecho y positivo durante las cenas puede reemplazar la necesidad de comer más de lo necesario. «De hecho, el hecho de comer en zonas de la casa que no sean la cocina o el comedor estuvo relacionado con mayores IMC en ambos padres y en los hijos», afirma Brian Wansink, uno de los autores del estudio de Cornell’s. «Las cenas familiares y los rituales que conllevan podrían representar un campo de batalla infravalorado a la hora de luchar contra la obesidad».
Fuente: Univadis. Noticias Médicas
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