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Cirugía bariátrica, solución para la salud, el estilo de vida y también la autoestima

Publicado por on 13:46 en Noticias | 0 comments

Cirugía bariátrica, solución para la salud, el estilo de vida y también la autoestima

La cirugía bariátrica no solo es una magnífico recurso para que personas con acusados problemas de obesidad mejoren su salud, sino también para que recuperen estilo de vida y además su autoestima. La obesidad, en casos agudos está relacionada no sólo con el desarrollo de padecimientos crónicos degenerativos como diabetes, hipertensión arterial, dislipidemias, sino también con el hígado graso y el cáncer.

Según el doctor Jesús Arturo Armenta Jasso, encargado de cirugía bariátrica en el Hospital México Americano, “la obesidad a nivel mundial se está cobrando muchas vidas. Produce complicaciones a largo plazo y a los pacientes y servicios de salud que les cuestan mucho dinero para su control, y no lo están logrando”.

Lo que hace la cirugía metabólica, señaló el galeno, es revertir los factores que condicionan el problema y para hacer esa modificación fisiológica o funcional y corregir el problema. “Estas cirugías han cambiado la vida de estas personas, si usted viera le puedo hablar de factores primarios, pacientes que dejan enteramente la insulina, pacientes que dejan enteramente los antihipertensivos, pacientes que dejan completamente los tratamientos para el colesterol y los triglicéridos, son cambios radicales y quiero hablar del otro rubro la salud emocional de los pacientes, un gran porcentaje de personas que vienen a nuestros consultorios vienen con una autoestima muy baja con una afección por el llamado bullying desde el jovencito de 15 y 16 años hasta mujeres que tienen 20, 30 y más años, y que su único deseo en esta vida es poderse sentir mejor físicamente y emocionalmente con ellas mismas”, dijo.

Para el Dr. Armenta el cambio de vida influye en la autoestima y fertilidad, ya que “hay mujeres y hombres que lograron cambiar tanto su vida, se sienten más atractivos o atractivas por lo que lograron encontrar pareja, lograron embarazarse porque la obesidad es un factor en contra de la fertilidad; todos estos factores que tiene que ver con una sociedad psicológicamente más sana”.

Ver noticia completa: El Mañana

Nuevos genes responsables de la obesidad infantil

Publicado por on 16:58 en Noticias, Sin categoría | 0 comments

Nuevos genes responsables de la obesidad infantil

Cienfíficos de las universidades Pompeu Fabra (UPF) y Autónoma de Madrid (UAM) han realizado una investigación que ha sido publicada en ‘Plos Genetics’, sobre genes relacionados con la regulación hipotalámica del apetito.

Los investigadores han encontrado además un gen que tendría relación con el trastorno de déficit de atención e hiperactividad. El estudio contó con la participación de 480 niños españoles con obesidad infantil severa.

 

El Periódico
Según Luis Alberto Pérez Jurado, jefe de la Unidad de Genética de la UPF y de un grupo del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras (Ciberer) del Instituto de Salud Carlos III, “la mayoría de las variantes genéticas detectadas asociadas a obesidad han sido heredadas de uno de los padres con obesidad más moderada, y probablemente tienen un efecto dominante”.

Casi el 28% de los niños españoles sufre obesidad, una cifra que la convierte en la enfermedad crónica más prevalente en la población infantil y adolescente.

Pérez Jurado ha señalado que tanto el ambiente como la herencia genética juegan papeles cruciales en el desarrollo de la obesidad, por lo que se define como una “enfermedad compleja”.

“Sin embargo, y especialmente en los casos de obesidad infantil severa, la genética tiene un peso importante”, ha destacado el investigador, que reconoce que a pesar del esfuerzo de los últimos años, los factores genéticos subyacentes a la enfermedad “todavía son en gran parte desconocidos”.
PROCESOS HORMONALES

“La combinación de la carga genética con el ambiente obesogénico que ha surgido en los últimos años en sociedades industrializadas seguramente explica el hecho de que la enfermedad se exprese de forma más evidente en los hijos que en los padres”, ha añadido.

El científico ha explicado que varios de los genes descubiertos presentan funciones interrelacionadas con la regulación del apetito, la sensación de saciedad y procesos hormonales.

En concreto, los genes GRIK1 y GRM7 son miembros de la familia de receptores de glutamato, que tienen diversos papeles en la fisiología del sistema nervioso central, uno de ellos la regulación del balance de energía y la ingesta.

Según Pérez Jurado, “en estudios con ratones se ha visto que la ausencia de otro receptor de glutamato de la misma familia (mGluR5) lleva a un descenso considerable en el peso”.

GRPR es el gen que da lugar al receptor de la gastrina, una hormona encargada de facilitar la digestión en el estómago y promover la sensación de saciedad.

“El mal funcionamiento del gen GRPR puede causar dificultades para sentirse saciado y, en consecuencia, provocar una mayor ingesta de comida”, ha comentado Pérez Jurado.
HORMONAS TIROIDEAS

Según la investigación, el gen SLOC4C1 está involucrado, entre otras funciones, en el transporte de las hormonas tiroideas, que se han relacionado en numerosas ocasiones con variaciones de peso, y el hipotiroidismo, por ejemplo, es una causa frecuente de sobrepeso.

Los científicos también han encontrado una variante en el gen NPY en una familia con varios casos de obesidad severa en al menos tres generaciones, donde los hombres presentan además un trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

“El gen NPY da lugar a un péptido con funciones moduladoras del control del balance energético y la conducta alimentaria. Por este motivo, no resulta extraño que haya un vínculo entre el TDAH y la obesidad, dado que ambos pueden estar causados por trastornos de conducta regulados por el mismo gen”, ha detallado Clara Serra, primera autora del artículo e investigadora la UPF y del Ciberer.

“La obesidad es uno de los principales problemas de salud pública en países occidentales, por lo que es importante que, además de fomentar los buenos hábitos, estudiemos sus bases genéticas para entender mejor los mecanismos y la susceptibilidad de cada persona, y contribuir a evitarla o tratarla y frenar el impacto negativo que esta enfermedad”, ha concluido Serra.

Fuente: El Periódico

España, en el top de la UE en aumento de obesidad infantil

Publicado por on 16:39 en Noticias | 0 comments

España, en el top de la UE en aumento de obesidad infantil

Expertos en nutrición infantil alertaron recientemente que España, Italia y Grecia son los países europeos donde más crece la obesidad infantil.

El comunicado procede de la mesa redonda que organizó en el mes de mayo la Unió de Consumidors de Catalunya (UCC), y que contó con el apoyo de la Agencia Catalana del Consumo, la Diputación de Barcelona y Mercadona.

 

ABC
Según la catedrática de Nutrición y Bromatología de la Universidad de Barcelona, Carmen Vidal, el 50% de la población adulta en Cataluña tiene problemas de peso y la obesidad ya ha superado, a escala global, el número de personas con malnutrición.

La coordinadora del Colegio de Dietistas y Nutricionistas de Cataluña, Isabel Martorell, ha lamentado la «demonización» de los alimentos con gluten debido a que el consumidor tiene la falsa convicción de que la comida sin gluten es más saludable y ayuda a controlar el peso, a pesar de que, según Martorell, los productos sin gluten suelen tener más calorías y sal que los productos corrientes.

La mesa redonda sobre alimentación y salud organizada por la UCC reunió a finales de mayo a diversos representantes del sector del consumo en el Estado.

Fuente: ABC

Nuevo estudio confirma la capacidad de la cirugía bariátrica para detener la diabetes tipo II

Publicado por on 11:13 en Noticias | 0 comments

Nuevo estudio confirma la capacidad de la cirugía bariátrica para detener la diabetes tipo II

La diabetes mellitus tipo II provoca elevaciones en los niveles de glucosa en la sangre, trayendo alteraciones renales, oftalmológicas, cardiovasculares y enfermedades nerviosas como la neuropatía periférica. En la actualidad existen diferentes tratamientos para esta terrible enfermedad, pero se ha comprobado que la cirugía bariátrica es el tratamiento con mayor eficacia comparado con otros tratamientos médicos.

Según el estudio STAMPEDE, publicado en febrero del 2017 en la revista New England Journal of Medicine, El 45 % de los pacientes con diabetes mellitus tipo II que recibieron tratamiento quirúrgico de la obesidad (manga gástrica y bypass gástrico) tuvieron una remisión total de la enfermedad comparado contra menos del 2% de los pacientes que recibieron tratamiento médico intensivo (dieta, ejercicio e hipoglucemiantes orales).

Según el cirujano bariátrico mexicano Dr. Pérez Galaz, Las ventajas de la cirugía bariátrica sobre el tratamiento médico son:

  • Normalización de hemoglobina glucosilada en 12 meses.
  • 45 a 65 % de probabilidades de remisión de diabetes en 48 meses.
  • Mejoría en el control glucémico.
  • Retraso en la presentación de complicaciones relacionadas a la DMII.

En México, al igual que en muchos otros países, la diabetes mellitus es la segunda causa de muerte sólo después de las enfermedades cardiovasculares. El 80 % de los casos de diabetes tipo II está asociado a sobrepeso y obesidad; un paciente con sobrepeso tiene más del doble de probabilidades de padecer diabetes, mientras que un paciente con obesidad y además con factores de riesgo como hipertensión, colesterol y triglicéridos elevados, tiene hasta tres veces más probabilidades de padecer esta enfermedad que un paciente con peso y porcentaje de grasa en parámetros normales. La obesidad afecta diferentes órganos y provoca resistencia a la insulina, colesterol elevado, triglicéridos elevados, hipertensión, cardiopatías y diferentes alteraciones articulares y osteomusculares.

La cirugía bariátrica no solamente controla los niveles de glucosa en sangre, también es un gran tratamiento para el control del colesterol y triglicéridos disminuyendo el riesgo cardiovascular en los pacientes operados.

La Asociación Americana de Diabetes (ADA) recomienda la cirugía bariátrica para el tratamiento de pacientes con IMC mayor de 35 kg/m2sc.

 
Fuente: Publimetro

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La efectividad de la cirugía bariátrica frente a las dietas

Publicado por on 13:46 en Noticias | 0 comments

La efectividad de la cirugía bariátrica frente a las dietas

Laurie K. Twells, epidemióloga clínica de la Universidad Memorial de Terranova (Canadá) afirma que “La cirugía bariátrica probablemente sea la intervención más efectiva que tenemos en la atención médica”. Twells tiene una amplia experiencia con pacientes gravemente obesos y se apoya en los mejores estudios que se han hecho sobre este campo, y que demuestran que la cirugía para perder peso puede revertir los efectos nocivos en la salud y la calidad de vida que tiene la obesidad mórbida.

“No me he topado todavía con ningún paciente al que no se la recomendaría”, comentó Twells en entrevista. “La mayoría dice que hubieran querido practicársela diez años antes.” Explicó que la abrumadora mayoría de los pacientes que se someten a cirugía bariátrica han pasado muchos años tratando infructuosamente de perder peso y mantenerse así. Y la razón no es la falta de fuerza de voluntad.

“El peso que necesitaron dos años para perder generalmente regresa en dos meses”, asegura, muchas veces porque un cuerpo acostumbrado por mucho tiempo a estar obeso se defiende contra la pérdida de peso reduciendo notablemente su ritmo metabólico, efecto que no se presenta con la cirugía bariátrica, que cambia de manera permanente el contorno del sistema digestivo.

Tras revisar estudios que siguieron a pacientes durante cinco hasta veinticinco años después de la cirugía de obesidad, Twells y sus colegas encontraron importantes y duraderos beneficios en la salud y la calidad de vida de los pacientes. En comparación con pacientes equivalentes que no se sometieron a cirugía, los que sí se operaron estaban mucho mejor en lo físico, lo emocional y lo social. Se consideraban más saludables y tenían menos probabilidades de reportar problemas de movilidad, dolor, actividades cotidianas y sentimientos de depresión y ansiedad, entre otros factores que pueden afectar al bienestar.

Pero también son importantes los innegables beneficios médicos de la pérdida de peso inducida quirúrgicamente. Entre otros, podemos señalar la normalización del azúcar en la sangre, la presión arterial y el nivel de lípidos sanguíneos, además de curar la apnea de sueño. Aunque la cirugía bariátrica no cura la diabetes tipo 2, casi siempre hace que la enfermedad entre en remisión y frena o impide los daños que causa al corazón y los vasos sanguíneos, que pueden causar la muerte.

Aun entre el pequeño porcentaje de pacientes que acabaron perdiendo poco peso después de la cirugía, hubo beneficios metabólicos significativos y duraderos, según los hallazgos de la Clínica Cleveland. En un estudio de 31 pacientes obesos y diabéticos que no habían perdido mucho sobrepeso de cinco a nueve años después de la cirugía, una “modesta” pérdida de peso de solo el 5 al 10 por ciento permitió una reducción de factores de riesgo cardiovasculares y anormalidades en el azúcar de la sangre, como reportaron el Dr. Stacy Brethauer y sus colegas.

En el caso de las dos técnicas quirúrgicas más empleadas –el desvío gástrico y la gastrectomía en manga–, “los beneficios metabólicos son independientes de la pérdida de peso”, señaló Brethauer en entrevista. Las dos técnicas reducen de manera permanente el tamaño del estómago. Pero el procedimiento de banda gástrica, que es reversible, carece de esos beneficios a menos que los pacientes mantengan una significativa pérdida de peso, advirtió.

Aun más, como encontró un estudio llevado a cabo el año pasado entre dos mil 500 pacientes quirúrgicos en el Centro Médico de la Agencia de Veteranos en Durham, Carolina del Norte, los que se sometieron a cirugía bariátrica tuvieron un índice menor de mortalidad en general hasta catorce años después en comparación con quienes no se sometieron a la operación.

Los expertos consideran que la reticencia para cubrir la cirugía bariátrica de algunas aseguradoras, como Medicaid en algunos estados, revela una actitud de cuidar los centavos y derrochar los dólares. No atender la obesidad mórbida puede acabar costando mucho más que los 30 mil dólares que por lo general cuesta una cirugía bariátrica; en ocasiones millones de dólares más.

A pesar de la opinión popular de que la mayoría de quienes se tratan con cirugía recuperan el peso perdido inicialmente, las investigaciones más recientes de largo plazo han mostrado otra cosa. Se hizo un seguimiento durante diez años de mil 787 veteranos que se sometieron a desvío gástrico. De ellos, solo 3.4 por ciento habían regresado a un rango de 5 por ciento del peso anterior a la operación diez años después.

Este hallazgo es especialmente significativo pues los investigadores de la Agencia de Veteranos en Durham pudieron seguirle la pista a 82 por ciento de los pacientes de desvío gástrico, tarea que para la mayoría de las clínicas resulta demasiado problemática.

El estudio, llevado a cabo por Matthew L. Maciejewski y sus colegas, fue publicado en agosto del año pasado en Jama Surgery. Así se encontró que, diez años después, más de 70 por ciento de los pacientes habían perdido más de 20 por ciento de su peso inicial y un 40 por ciento, más del 30 por ciento. El desvío gástrico permitió una pérdida de peso mayor diez años después que la gastrectomía en manga, que es más reciente, y es significativamente más efectiva que la banda gástrica ajustable que, según señaló Maciejewski, “ha caído en desgracia en los últimos dos o tres años”.

La cirugía bariátrica, sin importar la técnica empleada, es también mucho más segura ahora de lo que era hace diez años, señala por su parte Jon C. Gould, cirujano del Colegio Médico de Wisconsin en Milwaukee, que elaboró un comentario sobre el estudio de la agencia de Veteranos. Sin embargo, señaló que ese procedimiento está “enormemente subutilizado”, en detrimento de la salud de los pacientes y del costo nacional de la atención médica.

Dada la bien documentada seguridad y efectividad de la cirugía bariátrica, cada vez más se practica en personas cuya obesidad es menos grave –aquellos con un índice de masa corporal de 35 o inferior– pero que tienen un trastorno metabólico, como la diabetes tipo 2, relacionado con su sobrepeso.

Gould recomienda a las personas interesadas en cirugía bariátrica que busquen programas que estén acreditados conjuntamente por el Colegio de Cirujanos de Estados Unidos y la Sociedad de Cirugía Metabólica y Bariátrica de Estados Unidos, cuya fuerza conjunta promueve el control de calidad.

Si bien los expertos coinciden en que es mejor que el dinero se gaste en prevención y no en tratamientos, Twells señala que “todavía no hemos encontrado la forma de prevenir la obesidad, y la gente cuya salud está en riesgo por su peso merece ser tratada con el método más efectivo que tenemos”.

 

Fuente: El Financiero

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La influencia de la bollería industrial en la obesidad infantil

Publicado por on 13:42 en Noticias | 0 comments

La influencia de la bollería industrial en la obesidad infantil

En España los datos son preocupantes: el 26,2% de los niños entre seis y nueve años tiene sobrepeso y el 18,3% son obesos. A partir de 7 años, el problema aumenta aún más. La bollería industrial, uno de los culpables principales.

La bollería es el segundo alimento que más toman los niños. El pescado, recomendado en mucha mayor medida, lo comen a diario solo un 5%.

El Confidencial
Uno de los motivos puede ser el poco tiempo que los adultos tienen para encargarse de comprar y cocinar, con padre y madre trabajando a jornada completa en muchos casos. Las familias uniparentales o de padres separados, cada vez más frecuentes, complican también el presupuesto para comida, y ayudan a caer en círculos viciosos. Superados y con miedo a no satisfacer las necesidades de los hijos, los padres tienen problemas para negarles un capricho dulce o un premio en forma de aperitivo aceitoso en el rato en que sí disfrutan de su compañía.
Desayunar bollos

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, a través de la Estrategia Naos (Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad), coordinada por la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan), ha presentado el estudio Aladino para vigilar el “crecimiento, alimentación, actividad física, desarrollo infantil y obesidad” en 2015, y la industria de la bollería sale muy mal parada.

Para recabar los datos han contado con la colaboración de administraciones públicas de educación y sanidad de las comunidades autónomas, colegios, directores y profesores, asociaciones de padres y familias, y han usado datos de 10.899 niños en total. Han comprobado que, tras muchos años de tendencia creciente (más prevalencia de la obesidad cada vez), la situación empieza a invertirse en el rango de los seis a los nueve años de edad, como se ha observado en otros países.

Estas edades son críticas, y se presta especial atención a ellas porque, como puso de manifiesto la iniciativa COSI (“WHO European Childhood Obesity Surveillance Iniciative”), a la que España se adhirió desde el principio, en esta etapa los posibles cambios debidos a la pubertad son mínimos, de forma que los datos son más útiles para buscar patrones generales y valorar cómo intervenir para prevenir la obesidad y educar en los mejores hábitos de vida para su futuro.

Entre los factores de riesgo de la obesidad infantil, tener ordenador en la habitación, dormir poco y pocos ingresos y/o educación de los padres.

Se han tenido en cuenta peso y medidas, respuestas a cuestionarios en colegios y casas y se ha hecho un análisis estadístico, teniendo en cuenta también datos de los niños nada más nacer y de su primer año de vida. Las medidas a favor de la lactancia materna, con formación en hospitales, talleres públicos y sobre todo el consejo directo de matronas y pediatras, han hecho que sean ya un 76% de familias del estudio las que indican que el niño recibió este tipo de alimentación, la más recomendada en los primeros meses de vida.

Aunque la mejora de este año en la prevalencia de obesidad infantil es una buena noticia, hay que seguir trabajando sobre todo en estas claves, que estadísticamente están relacionadas con mayor peligro:

  • Malos hábitos de alimentación.
  • Falta de ejercicio físico.
  • No desayunar a diario. El 15,5% de los niños consultados respondieron que habían tomado solo agua, leche o zumo. Además, aún son una pequeña minoría los que toman fruta o zumo natural a primera hora: un 8,4%. Un 6,4% tomaron otros alimentos, como huevos o jamón, mientras que un 12,3% comieron bollería.
  • Tener televisión, ordenador o videojuegos en su habitación.
  • Usar estos dispositivos más de dos horas diarias.
  • Dormir poco.
  • Bajo nivel de ingresos familiares.
  • Bajo nivel educativo de padres y madres.

En un estudio de octubre de este mismo año, la OMS concluyó que los refrescos azucarados son la primera causa de obesidad infantil. Entre las recomendaciones de la organización internacional estaba aumentar los impuestos a estos productos. El estudio Aladino viene a negar la importancia de ese factor en nuestro país: según estos nuevos datos los niños no consumen refrescos azucarados a diario.

Muchos padres solo dan a sus hijos refrescos en cumpleaños y fechas especiales, pero les ofrecen bollería para merendar de forma habitual o galletas para desayunar cada mañana.

La bollería en lo segundo que más toman los niños. El pescado, recomendado en mucha mayor medida, lo comen a diario solo un 5%

El 53% de los niños encuestados dijo que no los tomaban nunca; el 31% lo hacía una vez a la semana o menos; el 12,1% entre uno y tres días; y solo un minúsculo 0,8% lo hacía cada día. En cambio, las galletas, pasteles, donuts o bollos son consumidos a diario por un 7,8% de los niños y hasta un 39% lo hace entre una y tres veces por semana.

Estas cifras convierten a la bollería en lo segundo que los niños toman más frecuentemente, solo después de frutas frescas, verduras o lácteos. El pescado, recomendado en mucha mayor medida por los nutricionistas, lo consumen menos. Los niños que toman pescado a diario son solo un 5%.

También es significativo el número de niños que nunca han tomado bollería. Son realmente muy pocos, solo el 8,7%, aunque es aún menor (4,7%) el de los que nunca han probado pizzas, patatas fritas o hamburguesas. ¿Y los refrescos azucarados? Más de la mitad de los niños del estudio no los han tomado nunca, un 53%.

 

Fuente: El Confidencial

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La obesidad y el cáncer, una estrecha relación

Publicado por on 13:49 en Sin categoría | 0 comments

La obesidad y el cáncer, una estrecha relación

· «Un paciente obeso tiene más posibilidades de desarrollar cáncer»
· “Las personas obesas que han tenido cáncer tienen más riesgo de tener metástasis”
· La OMS relaciona la obesidad con ocho tipos de cáncer como el de estómago, el hígado, vesícula, páncreas, ovario y tiroides, así como meningioma y mieloma múltiple

C. Tapia | Diario de León
La obesidad es el factor de riesgo demostrado por los científicos para desarrollar cáncer. Así lo aclaran tanto el oncólogo del Hospital de León, Andrés García Palomo, como la investigadora del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona, Gloria Pascual.

«Esa relación es incontrovertible», asegura Palomo. «Un paciente obeso tiene más posibilidades de desarrollar cáncer» y aclara la relación con las grasas. «Las personas no se vuelven obesas por exceso de grasa sino por comer carbohidratos que si no se gastan se convierten en grasas y el desarrollo final es la obesidad. Las personas obesas que han tenido cáncer tienen más riesgo de tener metástasis y eso sí está demostrado en humanos».

Gloria Pacual asegura que «la dieta tiene un efecto en muchos procesos y la obesidad sí está relacionada con el desarrollo de cáncer, pero nosotros no hemos visto que las personas que ingieran grasas tengan cáncer. Sólo lo hemos estudiado en la metástasis».

Palomo insiste en la importancia de las grasas para el desarrollo de las células. «El colesterol es necesario para la vida porque forma hormonas y células en el cerebro. Se cree que el colesterol bajo y al alzhéimer están relacionados. Las grasas no producen cáncer, son los carbohidratos». El sobrepeso y la obesidad están asociados a un riesgo mayor de contraer muchos tipos de cáncer, entre ellos, cáncer de seno posmenopáusico, cáncer de endometrio, cáncer colorrectal, cáncer de la vesícula biliar, de riñón, de páncreas y de tiroides. La OMS relaciona la obesidad con ocho tipos de cáncer como el de estómago, el hígado, vesícula, páncreas, ovario y tiroides, así como meningioma y mieloma múltiple.

 

Fuente: Diario de León

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El cerebro de las personas obesas reacciona más a la comida que al dinero

Publicado por on 19:28 en Noticias | 0 comments

El cerebro de las personas obesas reacciona más a la comida que al dinero

A la luz de los resultados de esta investigación, el objetivo de las intervenciones con las personas con sobrepeso, que muestran una alta motivación ante cualquier tipo de estímulo, podría ir encaminado a disminuir esta reactividad general, según explican los autores.

 
UGRdivulga
El sistema de recompensa cerebral de las personas obesas muestra una mayor activación ante un estímulo de comida que ante una recompensa económica, según un estudio de la Universidad de Granada que ha empleado técnicas de resonancia magnética.

Científicos del Centro Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC) de la Universidad de Granada han empleado una técnica de resonancia magnética funcional para evaluar el comportamiento del circuito de recompensa cerebral en personas con obesidad, sobrepeso y peso normal, mientras realizaban tareas relacionadas con alimentos y dinero. El trabajo ha sido publicado en la revista Human Brain Mapping.

Es bien conocido que cuando las personas con exceso de peso observan imágenes de alimentos con altos contenidos en grasas y azúcar, presentan una mayor activación del circuito de recompensa cerebral. Pero hasta ahora, poco se sabía sobre si otro tipo de estímulos más genéricos, como puede ser el dinero, también provocaba el mismo efecto en este tipo de población.

Para llevar a cabo esta investigación, sus autores trabajaron con una muestra formada por 21 adultos con obesidad, 21 con sobrepeso y 39 con un peso normal. A todos ellos se les presentaron una serie de imágenes de comida, algunas más apetitosas que otras (por ejemplo, hamburguesa y fruta), y se les preguntaba cuánto dinero estarían dispuestos a pagar por ella.

También se les realizó una prueba en la que debían apretar un botón cuando vieran aparecer una estrella en la pantalla, y se les avisaba de que si acertaban recibirían una recompensa de dos, cinco o 10 euros.

Los resultados obtenidos han replicado otros estudios previos, y muestran que un mayor índice de masa corporal (IMC) se relaciona con una mayor actividad del circuito de recompensa cerebral al observar imágenes de comida con altas cantidades de azúcares o grasas.

Un mayor indice de masa corporal se relaciona con más actividad del circuito de recompensa al observar imágenes de comida con alto contenido de grasas y azúcares
Por el contrario, durante la realización de la tarea donde se podía obtener dinero, las personas con sobrepeso, y no con obesidad, son las que presentan una mayor activación del circuito de recompensa. Cuando se alcanza un determinado umbral, entre valores de IMC de 27 y 32, se produce una disminución en la reactividad evocada por la expectativa de obtener el dinero, mostrando las personas con obesidad patrones neuronales similares a las personas con peso normal.

 
Otro tipo de estímulos
“Estos resultados apuntan hacia la necesidad de ampliar el objetivo de las intervenciones más allá de la reacción cerebral que puede provocar la comida, incluyendo otro tipo de estímulos. Además, sería adecuado realizar intervenciones específicas diferenciando entre personas con obesidad y sobrepeso, puesto que muestran patrones cerebrales distintos”, explican dos de los autores de este trabajo, Raquel Vilar y Juan Verdejo.

A la luz de los resultados de este trabajo, el objetivo de las intervenciones con las personas con sobrepeso, que muestran una alta motivación ante cualquier tipo de estímulo, podría ir encaminado a disminuir esta reactividad general, según explican los autores.

“Sin embargo, con las personas con obesidad que sólo muestran una mayor reacción cerebral ante los alimentos, un posible enfoque terapéutico puede ser el de estimular su sistema de recompensa cerebral con otro tipo de reforzadores, para lograr con éstos una reacción cerebral similar a la que provoca la visualización de comida, de modo que no sea el estímulo dominante”, apuntan Vilar y Verdejo.

 
Referencia bibliográfica:

Verdejo-Román J, Vilar-López R, Navas JF, Soriano-Mas C, Verdejo-García A. “Brain reward system’s alterations in response to food and monetary stimuli in overweight and obese individuals”. Hum Brain Mapp. 2016 Sep 23. doi: 10.1002/hbm.23407

 

Fuente: UGRdivulga / Agencia SINC

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La Diabesidad, “epidemia” del Siglo XXI

Publicado por on 18:26 en Noticias | 0 comments

La Diabesidad, “epidemia” del Siglo XXI

Terra – Vidayestilo
A tanto ha llegado el alarmante aumento de obesidad y diabetes y su impacto en las personas, que numerosos médicos especialistas han ido acuñando un nuevo término para referirse a la unión de diabetes y obesidad, denominando la presencia de ambas condiciones como diabesidad. Este nuevo escenario plantea la urgente necesidad de ir buscando métodos que permitan tratar estas patologías en su conjunto.

Cirugía Bariátrica
La Dra. Sylvia Fischer, endocrinóloga del Centro de Obesidad y Enfermedades Metabólicas de Clínica Reñaca (Chile), comenta que aproximadamente el 90% de los diabéticos tipo 2, es decir, productores de insulina, tienen sobrepeso u obesidad.

“Tanto la diabetes como la obesidad han cobrado la vida de millones de la personas en todo el mundo. La diabesidad ha sido considerada como una epidemia global, además de una de las causas de enfermedades cardíacas, cáncer y muerte prematura”.

La especialista detalla que en Chile, según la Encuesta Nacional de Salud 2010, la prevalencia de sobrepeso y obesidad es del 67% de la población, siendo el principal factor de riesgo para desarrollar diabetes tipo 2.

“La diabetes mellitus es una enfermedad poligénica, es decir, que en ella intervienen varios genes, siendo además multifactorial, al verse afectada también por factores ambientales. La parte genética no la podemos modificar por el momento, pero sí podemos controlar los factores que son capaces de desencadenarla, como la obesidad y el sedentarismo, entre otros” , señala la especialista, quien destaca que “la cirugía bariátrica, al reducir el peso corporal y producir cambios en la secreción de varios péptidos intestinales, es una excelente opción de tratamiento de la diabetes mellitus 2 en determinados pacientes, demostrándose que más del 70% de los diabéticos obesos dejan de requerir medicamentos luego de la cirugía”.

El Dr. Jaime Guzmán, cirujano coordinador del Centro de Obesidad de Clínica Reñaca, expone que en el año 2011 la Federación Internacional de Diabetes (FID) recomendó la cirugía bariátrica (conjunto de intervenciones quirúrgicas empleados para tratar la obesidad), como un tratamiento adecuado para grupos seleccionados de pacientes con diabetes tipo 2, que a su vez presentan sobrepeso u obesidad (índice de masa corporal de 35 o más), ayudando a controlar el peso y el nivel de la glucosa en la sangre, además de reducir las graves complicaciones de estas enfermedades, como la hipertensión arterial y el colesterol alto.

“Por primera vez las cirugías de la obesidad no están teniendo como fin principal la baja de peso, sino el control de enfermedades metabólicas crónicas como la diabetes tipo 2. En pacientes diabéticos, en casos bien seleccionados, puede haber resultados favorables y hablar de remisión de la condición” , dijo el Dr. Guzmán, quien mencionó que dentro de los procedimientos quirúrgicos para pacientes con estas condiciones está la gastrectomía en manga y el bypass gástrico.

 

Fuente: Terra

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Obesidad y Diabetes Tipo 2 incrementan notablemente el riesgo de cancer de hígado

Publicado por on 18:19 en Noticias | 0 comments

Obesidad y Diabetes Tipo 2 incrementan notablemente el riesgo de cancer de hígado

La diabetes tipo 2, sólo por su lado, ya aumenta hasta 2,61 veces las probabilidades de producirse un cáncer hepático, según un estudio publicado en Cancer Research

Lainformacion.com / EP
El índice de masa corporal (IMC) elevado, el aumento de la circunferencia de la cintura y la diabetes mellitus tipo 2 se asocian con un mayor riesgo de cáncer de hígado en un gran estudio de cohorte prospectivo, según concluye un estudio que se publica en ‘Cancer Research’, una revista de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer.

“Las tasas de cáncer de hígado se han casi triplicado en Estados Unidos desde mediados de la década de 1970 y el pronóstico para los pacientes diagnosticados con este tipo de cáncer es especialmente sombrío”, afirma uno de los investigadores, Peter Campbell, director estratégico de Investigación del Cáncer del Aparato Digestivo en la Sociedad Americana del Cáncer

Por ello, el equipo, formado también por Katherine A. McGlynn, investigadora principal en la Subdirección de Epidemiología Metabólica en el Instituto Nacional del Cáncer, estudió si la obesidad, medida por el IMC y la circunferencia de la cintura, y la diabetes mellitus tipo 2 –una enfermedad relacionada con la obesidad– están vinculadas con el riesgo de cáncer de hígado en una muestra combinada de 14 estudios diferentes de adultos de Estados Unidos.

En concreto, Campbell y sus colegas combinaron datos de 1,57 millones de adultos inscritos en 14 estudios prospectivos. Al inicio de la evaluación, los participantes rellenaron cuestionarios relacionados con su altura, peso, consumo de alcohol, tabaquismo y otros factores potencialmente relacionados con el riesgo de cáncer. Ninguno de ellos tenía cáncer al comienzo del estudio.

Se diagnosticó diabetes mellitus tipo 2 en el 6,5 por ciento de los participantes y con el tiempo, 2.162 desarrollaron cáncer de hígado. Los investigadores compararon las tasas de cáncer de hígado entre los participantes con y sin obesidad y diabetes para determinar el riesgo relativo de cáncer de hígado.

Y comprobaron que por cada aumento de 5 kilogramos/m2 en el IMC, hubo un incremento del 38 y el 25 por ciento en el riesgo de cáncer de hígado en hombres y mujeres, respectivamente; el aumento del riesgo fue del 8 por ciento por cada aumento de 5 cm de circunferencia de la cintura.

Cuando se ajustaron los resultados por la ingesta de alcohol, el tabaquismo, la raza y el índice de masa corporal, los participantes con diabetes mellitus tipo 2 eran 2,61 veces más propensos a ser diagnosticados con cáncer de hígado, y el riesgo subió con el incremento en el IMC.

“Encontramos que cada uno de estos tres factores se asoció, de forma robusta, con el riesgo de cáncer de hígado. Los tres consisten en disfunción metabólica –subraya Campbell–. Esto añade un apoyo sustancial para que el cáncer de hígado esté en la lista de los cánceres asociados con la obesidad”. Los hallazgos también añaden más pruebas para apoyar los esfuerzos de salud pública destinados a reducir la obesidad, según Campbell.

“Esta es una razón más para mantener un peso corporal en el rango ‘normal’ para su altura”, aconseja Campbell y añadió que los resultados también son consistentes con otros datos que indican que la obesidad y la diabetes podrían estar jugando un papel en el rápido aumento en el cáncer de hígado en las últimas décadas. “El cáncer de hígado no está simplemente vinculado con el exceso de consumo de alcohol y la infección por hepatitis viral”, dice.

McGlynn apunta: “Desde una perspectiva de salud pública, estos resultados son muy importantes ya que la obesidad y la diabetes, por desgracia, son patologías comunes en la población. Mientras que algunos otros factores de riesgo bien descritos, como el virus de la hepatitis B o el virus de la hepatitis C, se asocian con mayor riesgo de cáncer de hígado, estos factores son mucho menos comunes que son la obesidad y la diabetes”.

 

Fuente: EP/ La Información

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